lunes, 5 de junio de 2017

Los guisos del testaferro del Zar de la Faja

 

Pedro García se oye que con falaz habilidad diría tener línea directa con el Palacio de Miraflores, denotando a crédulas víctimas gozar de poder sobre PDVSA, la Faja Petrolífera del Orinoco y control sobre medios en la nube con los que escamotea los intereses de sus contrarios, amenazándolos con contactos supuestos en agencias de justicia de USA.

Uno de los enchufados que más se ha aprovechado de la bonanza petrolera ha sido Pedro León, el antiguo gerente ejecutivo de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) mejor conocido en el mundo petrolero del país, como “el Zar de la Faja”. León usó su puesto durante años para engordar sus bolsillos a través de jugosos negocios. Para lograrlo, como ya conocemos de tantos otros ejemplos, el Zar León utilizaba a testaferros que le permitían encubrir sus esquemas de corrupción.
Uno de esos testaferros es Pedro García. García, convertido en un magnate gracias a sus negocios con el Zar León, vive la vida loca como millonario en la capital de la boliburguesía venezolana, la ciudad de Miami.  El testaferro García cuenta entre sus propiedades una mansión con piscina, un avión privado, un Rolls Royce y más de 15 carros de lujo. Además, goza de la gran vida con su novia, la modelo Carolina Roviro, quien como pueden ver en las fotos que aquí presentamos no es nada tímida ante la cámara.
Muchas de las fechorías de García se realizaron a través de la empresa Servicios y Suministros Industriales GP, C.A.  De acuerdo a registros oficiales esta empresa se especializa en: “La compra, venta, distribución, comercialización, importación y exportación de equipos de refrigeración, equipos y maquinarias industriales, comerciales, domésticas, automotrices y sus accesorios; equipos de computación, materiales y suministros de oficinas, ferretería en general, materiales de construcción; y en general cualquier actividad de lícito comercio conexa con el objeto señalado”.
El cliente principal de la compañía de García era una importante empresa de PDVSA, específicamente Petroquímicas de Venezuela (mejor conocida como Pequiven), a la cual García suministraba servicio y equipos. Obviamente, este negocio se hacía con la mano invisible del Zar de la Faja, Pedro León, quien se enriquecía de las trastadas de la operación.
García aparentemente también estuvo relacionado con el tráfico ilícito de drogas. De hecho, el testaferro fue arrestado por los presuntos delitos de tráfico de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, asociación para delinquir y legitimación de capitales. Sin embargo, la aprehensión de García fue revocada.







En varios otros videos, hemos encontrado evidencia del Zar de la Faja disfrutando de buenas rumbas y  licores en las playas de Tucacas durante Carnavales, en su yate Pershing de matrícula D-L9517-AF. Increíblemente, se puede ver en varios videos que León ¡nombró a su yate privado “Open Bar”! Qué sinvergüenza…

 

Hoy García vive con todas las comodidades del mundo en el imperio gracias a todos los guisos que se concinó con el Zar de la Faja. 

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