miércoles, 7 de octubre de 2015

Las plantas eléctricas del duque


El sábado 20 de febrero de 2010, Bariven, filial de Pdvsa, gastó $767 millones en la compra de unidades de generación eléctrica. La negociación se efectuó con tres empresas intermediarias, dos con sede en Venezuela y la tercera registrada en EEUU, según revela un documento obtenido por Últimas Noticias. Doce días después del decreto de emergencia eléctrica firmado por el presidente Hugo Chávez Frías -el 8 de febrero de 2010-, Bariven adquirió 17 unidades a través de una asignación directa de contratos, con un sobreprecio estimado entre $350 millones y $403,7 millones, cifra que resulta al comparar el monto pagado por todas las piezas con el justiprecio internacional establecido en el anuario Gas Turbine World (GTW 2009). El decreto de emergencia, firmado inicialmente por 60 días pero prorrogado hasta diciembre de 2010, permitió la compra de equipos y la asignación de obras sin cumplir con todos los requisitos de la Ley de Contrataciones Públicas. Bajo esas directrices, Bariven, presidida en ese momento por Luis Pulido, detenido por el caso de la pudrición de los alimentos de Pdval, realizó la operación.
El 13 de marzo de 2010, un mes después de la declaración de la emergencia, el presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, anunció que evaluaban todas las ofertas de plantas eléctricas que le presentaban a la industria. "No descartamos ninguna, estamos en una emergencia y preferimos que nos sobren a que nos falten". Pero las ofertas comenzaron a llegar antes del decreto de emergencia. Desde octubre del año anterior, cuando las autoridades anunciaron las primeras medidas para disminuir el consumo de electricidad, empresarios venezolanos iniciaron la búsqueda de las plantas en Asia, Europa y Norteamérica. Ellos debían competir con representantes de otros gobiernos como Ecuador, que también pasaba por la misma circunstancia. Además, desde el último trimestre de 2009 Pdvsa buscaba la fórmula para obtener electricidad sin depender del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), según revela un documento de la misma industria estatal de marzo de 2010. En la presentación, los técnicos de Pdvsa indican que para producir 2,2 millones de barriles diarios de petróleo (incluyendo las empresas mixtas), se necesitaban 1.278 MW del SEN. Para ser autónomo debían construirse 24 proyectos eléctricos con una inversión superior a los $2,6 mil millones y capacidad de generación de 1.368 MW. En ese contexto se realizaron las compras de Bariven del 20 de febrero de 2010.Antes y despuésEse 20 de febrero, mientras Ramírez hablaba en el Consejo de Ministros de las ofertas de plantas recibidas de empresas alemanas, estadounidenses y chinas, desde la oficina de Bariven, en el Centro Profesional Eurobuilding, en Chuao, se liberaban las órdenes de compra a favor de Ovarb Industrial LLC, de acuerdo con el registro asentado en el Sistema Administrativo Personalizado (SAP) de la industria estatal.
Son compañías intermediarias, y ni siquiera tienen la categoría de representantes comerciales de General Electric (GE), Rolls Royce y Pratt & Whitney, marcas de las plantas que vendieron a Bariven, algunas de segunda mano, como demuestra un cable de WikiLeaks que cita a representantes de GE en Venezuela (http://wikileaks.org/cable/2010/02/10CARACAS237.html ).
Todos los intermediarios recibieron un adelanto por parte de Pdvsa. Pero antes tuvieron que ser inscritas en el Registro de Proveedores Internacionales de Bariven, lo que ocurrió entre diciembre de 2009 y enero de 2010.
Con la tajadaOvarb, sin ninguna experiencia comprobada en el suministro de equipos para la industria petrolera, vendió seis unidades por más de $251 millones.
Una nota de prensa de Rolls Royce de junio de 2010 (http://www.rolls-royce.com), informa que en el primer semestre de ese año vendieron a Australia y Venezuela seis máquinas RR Trent 60 a un costo de $110 millones, unos $18,3 millones por cada unidad. El mismo reporte indica que negociaron cuatro unidades con Camelot Technologies Group International, Inc. (CGT) y que las máquinas serían instaladas en Puerto La Cruz (Anz). CGT no tiene ningún proyecto conocido en Venezuela. El mismo modelo adquirido por CGT, Ovarb lo vendió a Bariven en $45,8, lo que implica $27,5 millones por encima, más de 50% sobre el precio del fabricante. José Aguilar, ingeniero eléctrico venezolano radicado en EEUU y que realiza avalúos de plantas eléctricas para empresas de seguros, apunta que con $556 millones se hubiera realizado la ingeniería y construcción de nueve plantas que generarían 1.000 MW, en un período de seis a nueve meses. En este caso, resalta Aguilar, se utilizaron $767 millones sólo para la compra de las 17 unidades. "Con esos megavatios se resolvería parte del déficit de energía y se evitarían los cortes de electricidad, el racionamiento y cobro de multas a los usuarios", expone.A guilar, quien colaboró en el análisis del documento obtenido del SAP de Bariven, señala que en el mismo se revela que se cobraron hasta en dos oportunidades partes de las plantas, cuando el package, o paquete, incluye el generador, la turbina y el filtro de aire. José Pileggi, ingeniero ecuatoriano y consultor internacional en el área eléctrica, afirma que con el tipo de máquinas compradas por Pdvsa (aeroderivadas de ciclo simple) el costo de las plantas funcionando, incluyendo la subestación, sería de $700 mil por MW, es decir, que generar los 1.000 MW valdría $700 millones. El 20 de febrero de 2010, con $767 millones, sólo se adquirieron las unidades. Pileggi también se sorprendió al observar que Bariven pagó más de un millón de dólares por un transformador, cuando en Colombia se puede encontrar por $200 mil. El ingeniero ecuatoriano explica que "existe un costo de oportunidad que se modifica según sea la premura o la holgura" con que se vaya a los mercados internacionales a adquirir los equipos. Dice que en una emergencia el comprador no tiene la posibilidad de buscar la mejor opción a través de un proceso de licitación, y esa situación se presta para hacer chanchullos o contratar intermediarios que encarecen la negociación.
En cuanto a los directivos de las empresas, en el caso de Ovarb, jamás se logró comunicación con la única directora, Sara N. Curphy, pero sí con uno de los representantes, el venezolano MichaelMoretti, quien indicó que se debía hablar con el abogado Gary Siller, de la firma Strasburger, de Houston. Éste dijo no poder revelar información de su cliente, aunque se apresuró a aclarar que el señor Roberto Rincón, empresario zuliano dueño de Tradequip, nada tenía que ver con Ovarb.
Ovarb, empresa registrada el 9 de diciembre de 2009 en Houston. Su sede es en Conroe (Tx), hasta donde fue ÚN. En esa ciudad se supo que en el mismo lugar funcionó hasta 2009 Tradequip, empresa de Roberto Rincón, contratista de Pdvsa, a quien tratamos de contactar a través de un correo de su empresa que nunca fue respondido.
La gerente de Ovarb, Sara N. Curphy, está vinculada con Michael J. Baker, quien de acuerdo con la página web de CorporationWiki es propietario de Reliable Process & Instruments, LLC, también registrada el 9 de diciembre de 2009 en Houston. Ambos son proveedores de Bariven desde enero de 2010. Baker es socio de José Roberto Rincón, hijo de Roberto Rincón, en Viking Life Saving Equipment & Solutions, de acuerdo con la información del condado de Clerk.

No hay comentarios:

Publicar un comentario