martes, 1 de mayo de 2018

Plutarco Elías Valles Hernández, el ‘carmonafirmante’ que hizo una fortuna con el oficialismo

 

Plutarco Elías Valles Hernández es el propietario del Grupo Vallés Oriente. Su difunto padre fundó, por idea de su madre, la Funeraria Vallés, que hoy en día pertenece a la visionaria y millonaria viuda, sus dos hijos (Plucarco y Elías) y una hermana de éstos, quien empujada por su cónyuge se querelló años atrás contra su madre, para que le testaran en vida la parte que le correspondía de la herencia.

Los hermanos Valles son muy hábiles en los negocios. Mientras Elías, el mayor, se concentró en Caracas, Plutarco lo hizo en Anzoátegui, donde residía en un muy lujoso apartamento, con una marina para anclar su yate, como buen amante de la pesca de altura.

La fundación de la funeraria en Barcelona tuvo un gran éxito y llenó un gran vacío en una zona donde no había un servicio de calidad. Paralelamente Plutarco aprovecha la ocasión para negociar con el entonces alcalde de Barcelona (PSUV), José Pérez Fernández, para recibir la única concesión para un cementerio privado e instalar un horno crematorio, también el único particular en la capital de Anzoátegui.

Los hermanos Fernández y miembros de la cámara municipal recibieron grandes y continuos beneficios por la monopólica concesión, que abrió las puertas a una empresa de 'previsión funeraria' o seguros funerarios a la que se afiliaron miembros de las alcaldías chavistas de la región, gobernación y numerosas instituciones públicas asentadas en Anzoátegui y dependientes del gobierno central, como el Puerto de Guanta.

Plutarco multiplicó exponencialmente su fortuna, dejando atrás y olvidando su condición de "Carmona firmante", es decir, aquellos que estuvieron en el Palacio de Miraflores y firmaron el controversial decreto a través del cual Pedro Carmona Estanga se autodesignaba presidente y establecía sus breves términos de gobierno. También se olvidan sus aportes a campañas opositoras, como la de Capriles Radonski, diputados y alcaldes adversos al gobierno.

El Grupo Vallés Oriente no dejó de crecer y también de la mano del régimen se instala en El Tigre. Elías Vallés estrecha su amistad con figuras del régimen y hasta les llega a financiar encuestas y mediciones de opinión.

Con su acostumbrada habilidad negociadora, Plutarco "recluta" a dirigentes laborales (Magallanes), al entonces delegado regional de la Defensoría del Pueblo, Noel Azocar y a comunicadores sociales de quienes se sirve para evitar perder el monopolio, torpedeando negociaciones que mantenían Luis Emilio Velutini y Germán Blanco Romero.

 

Finalmente y con sus alforjas llenas de dinero, Plutarco llega a Miami, donde instala su Grupo Vallés y financia obras de teatro de actores que huyeron del régimen venezolano, con el cual Vallés tuvo productivos negocios.

Así lo miran los chavistas radicales

Plutarco Elias Valles Hernandez,"Pluto". Directivo de uno de los grupos empresariales más cuestionados de Anzoátegui y del país entero. Antichavista de vocación, firmante del Carmonazo, firmante de la Lista de Tascón, firmante de cuanto panfleto ha hecho la oposición en contra de Hugo Rafael Chávez Frías, nadie se explica cómo este magnate del mundo mortuorio, de 51 años de feliz y muy cómoda existencia, fue uno de los pocos afortunados beneficiarios de gobiernos chavistas de Anzoátegui.

Hoy surge nuevamente a la palestra, tal y como ha sucedido año tras años después del golpe dado por Carmona y sus secuaces, sin embargo por mucho que Diosdado se esfuerce en repetir su nombre con acento rabioso cada 11 de abril, este personaje, bonachón, simpaticón, gozón y muy colaborador -al estilo de Don Regalón- al parecer es muy hábil.

Pluto, después de disponer de recursos para emprenderla en contra de los hermanos Pérez Fernández, quienes gobernaban la ciudad de Barcelona, para que no le rescindieran la concesión del cementerio privado Parque Metropolitano (CEMEPARCA) en la capital de Anzoátegui, ahora el “Carmona-firmante” Plutarco Vallés habría huido despavorido al norte, en donde deberá coincidir con sus archienemigos de la “Corporación Galáctica” Germán Blanco Romero y su socio Luís Emilio Velutini, quienes no pudieron concretar su idea de construir otro cementerio privado en las afueras de la ciudad de Barcelona, que pudo haber significado un importante competidor para CEMEPARCA.
A Vallés se le habrían quedado fríos los planes de asociarse con el empresario de las apuestas Diamantino Goncalves.

De seguro, en las alturas del Ejecutivo nacional venezolano no sabían que la empresa que les brindaba el seguro de previsión funeraria a los empleados de la gobernación de Anzoátegui (Seguros La Fe) es propiedad de uno de los que firmaron el célebre decreto de Pedro Carmona Estanga.

Probablemente Tarek William Saab no sepa que el contenido de una polémica encuesta que favorecía a un precandidato rival a Saab en momentos cuándo éste aspiraba a ser candidato del PSUV a la gobernación de Anzoátegui, se habría conocido gracias los funerarios de Vallés.

Se trata del mismo grupo familiar cuya hermana le solicitó a su madre testarle en vida y la demandó para disputarle la fortuna familiar.
Otros grupos empresariales colombianos y lusitanos que hacen vida en Anzoátegui habrían sido víctimas también de los ataques del conglomerado funerario.

Seguros La Fe le prestaba servicios a Seguros Banvalor en el Ministerio de Educación y después de la llegada de Seguros Horizonte para ocupar dicho puesto, esta última supuestamente también habría sido víctima de las maquinaciones “vallesianas”. Sobre el tema habría mucho que decir.

"Gracias Plutarco, con tu apoyo logramos sacar a ese militar golpista." Parece decirle Carmona "El Breve" a su amigo Vallés. No solo es firmante del 11 de abril sino que, antirevolucionario hasta la medula, ha firmado todo lo que se le atraviesa en contra de Chávez. Aparece también en la lista de Tascón, como "Firma Valida", es decir ratificada.

En medio de cuestionamientos, grupo funerario Vallés trató de hacer negocios en Anzoátegui

Muy preocupado se encontraría el empresario funerario Plutarco Vallés, ya que un negocio para la venta de parcelas funerarias en el Cementerio Parque Metropolitano de Barcelona pudiera no concretarse. La situación del grupo Vallés no sería la mejor, después que decidieron invertir en un proyecto en Miami, donde las cosas no se estarían presentando como lo tenían planeado.
En Maturín su situación tampoco sería muy buena. Mientras, Vallés probaría suerte en Anaco haciendo uso para ello de su amistad con Francisco Solórzano (padre), hombre de mucha amplitud y tolerancia que no esconde su amistad con el “Carmona-firmante” Plutarco Vallés, ni con el ex Alcalde de Lechería y prófugo de la justicia venezolana Alexis Ortiz.
A como dé lugar Vallés trató de convencer a la Alcaldesa de Barcelona Inés Sifontes para que el municipio comprase una sección del Cementerio Parque Metropolitano, a pesar de no ser dueño de la tierra y de tener una concesión de explotación de 20 años de duración otorgada por la municipalidad. Entre sus estrategias, incluso se habría ganado y emplearía la “solidaridad” de los defensores de derechos humanos Rafael Magallanes y Noel Azocar.

Con unos y con otros

No hay duda que la capacidad comercial del empresario Plutarco Elías Valles Hernández supera todo pronóstico. Acudió a la firma del decreto de Pedro Carmona Estanga en Miraflores durante el golpe de estado del año 2.002. Sumó recursos a la campaña presidencial de Henrique Capriles Radonski. Le fue muy bien con la Gobernación de Anzoátegui durante el mandato Saab. Obtuvo la concesión exclusiva para el único cementerio privado y horno crematorio en terrenos estatales de Barcelona, donde logró importantes negociaciones con la alcaldía barcelonesa durante el gobierno de los hermanos Pérez Fernández. “Pluto” vuelve a negociar con la municipalidad de Barcelona, regida por el alcalde Guillermo Martínez, quien ya abandonó dicho cargo, y su grupo. El empresario no pierde ninguna oportunidad de negocios, más si son tan suculentos.

Negocio redondo

Los empresarios Vallés no disimulan sus relaciones cordiales con diferentes sectores políticos y estatales. Mientras el empresario Elías Vallés, socio del Club Camurí Grande de La Guaira, participa en las reuniones presidenciales de empresarios por la Constituyente, Plutarco Vallés instala una sucursal de su funeraria en Miami y se codea en EEUU con radicales partidarios de la oposición en el exilio.

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