martes, 29 de mayo de 2018

Carlos Eduardo Kauffmann, de enchufado a testigo protegido con limpieza en internet

 

El empresario venezolano Carlos Eduardo Kauffmann admitió años atrás haber pagado con su socio decenas de millones de dólares en sobornos a militares, gobernadores y funcionarios de la Administración de Hugo Chávez para obtener contratos multimillonarios.

Carlos Kauffmann y Franklin Durán fueron acusados de asociarse para ocultar que 800 mil dólares de un maletín confiscado en Buenos Aires estaban supuestamente destinados a una campaña política argentina.

Kauffmann, quien declaró bajo juramento a petición de la fiscalía en el juicio de su socio Durán, expresó que ambos estaban seguros de que si lograban encubrir el escándalo del maletín, “íbamos a recibir grandes contratos, grandes sumas de dinero”, que al parecer si recibieron.

De acuerdo con la fiscalía norteamericana, Kauffmann, Durán y otros tres acusados actuaron ilegalmente como agentes del gobierno venezolano para ocultar que el dinero del maletín era uno de los tantos envíos del régimen chavista a la campaña presidencial de la ex presidenta Cristina Fernández.

En la séptima semana del juicio de Durán, Kauffmann, de 36 años, declaró sin la presencia del jurado.

Al comienzo de la audiencia, el abogado defensor de Durán, Ed Shohat, le pidió a la magistrada que no permitiera el testimonio de Kauffmann, al considerar que “pondrá en riesgo el juicio”. Solicitó también que fuera cerrada la sala y que la prensa no pudiera presenciar las declaraciones.

Shohat había alegado que Durán fue inducido por el FBI y el gobierno estadounidense a involucrarse con el escándalo del maletín, es decir, ya era doble agente del gobierno norteamericano.

La magistrada Joan Lenard, sin embargo, desestimó entonces el pedido.

La fiscalía pidió que Kauffmann declarara para demostrar que la conducta delictiva de Durán, se remontaba a años atrás. Eran socios desde hacía unos 10 años y compartían por partes iguales, el 50% cada uno, los negocios, dijo entonces Kauffmann.

Millones de dólares en sobornos

A lo largo de su testimonio, el empresario reveló que junto con Durán pagaron millones de dólares de sobornos a la Guardia Nacional de Venezuela y los ministerios de Finanzas y Educación para poder mantener los negocios que realizaban con estas instituciones.

También mantuvieron multimillonarios negocios corruptos con las gobernaciones de los estados Cojedes y Vargas, ambas gobernadas entonces por militares retirados.

Kauffmann indicó que sus contactos eran funcionarios de altos cargos de esas carteras, que por lo general manejaban las finanzas, entre ellos el general Víctor José Medina, quien administraba las finanzas de la Guardia Nacional; el ex gobernador del estado de Cojedes, Jhonny Yánez Rangel; el ex gobernador del estado de Vargas, Antonio Rodríguez; y el ex ministro de finanzas Tobías Nóbrega.

Para la Guardia Nacional, por ejemplo, explicó que le manejaron el dinero del presupuesto entre 1998 y el 2001, colocándolo en bancos y quedándose con un 10% del dinero --la mitad para cada uno de ellos-- como parte de sus honorarios.

Además, dijo que pagaban sobornos a funcionarios de la Guardia para mantener los contratos de ventas de objetos, que no especificó cuáles eran.

“Administrábamos su dinero”, expresó el empresario, que lucía tranquilo y estaba vestido con traje marrón claro de preso.

Por otra parte, los empresarios ganaron 100 millones de dólares en una operación para reestructurar la deuda de Venezuela. En ese negocio con el ministerio de Finanzas ganaron cerca de 100 millones de dólares y pagaron alrededor de 23.8 millones en sobornos a cuatro funcionarios de esa cartera, que Kauffmann identificó como el entonces ministro Tobías Nóbrega, el ex-viceministro de Finanzas Jesús Bermúdez, el ex-director de Crédito Público Alejandro Dopazo, y el ex-consejero financiero Lenin Aguilera.

Todos sabían y eran cómplices

Luego de estallar el escándalo, SUDEBAN aseguró que se les hacía seguimiento a las inversiones de ambos empresarios por actividades de supuesta legitimación de capitales.

El expediente de la Superintendencia de Bancos revelaba las actividades que los empresarios hacían a través de intermediarios. El caso del maletín reveló internacionalmente un entramado de corrupción y sobornos por millones de dólares en complicidad con el alto gobierno venezolano.

Las inversiones de Carlos Kauffman y Franklin Durán, involucrados en el llamado caso del maletín y por el cual se les siguió un proceso judicial en Miami, "venían siendo investigadas por la Superintendencia de Bancos desde el año 2005 a través de la Unidad Nacional de Inteligencia Financiera de dicha institución", supuestamente, pero nada sucedió al respecto.

Los investigadores de la unidad de inteligencia de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras habrían advertido al Gobierno sobre varios aspectos.

Dejaron constancia de que esas personas mantenían funcionando un grupo empresarial inmobiliario, de inversiones con alto movimiento en efectivo en las zonas de riesgo, específicamente en la frontera de Táchira y Norte de Santander, en zonas con alta presencia de grupo guerrilleros, paramilitares y carteles del narcotrafico.

Informaron que ambas eran investigadas por las negociaciones que adelantaba una casa de cambio domiciliada "en la frontera, con lo cual concreta operaciones en divisas a pesar del control cambiario existente", rezaba el informe.

Carlos Eduardo Kauffman Ramírez aparece mencionado como "poseedor de los capitales involucrados en la compra de una entidad financiera".

Franklin Deivis Durán Guerrero (reportado varias veces a la UNIF) emerge como director de una empresa distribuidora de alimentos que "fondeó" la operación de una empresa inversora al adjudicarse un inmueble ante Fogade. La firma adquirió un lote de terrenos en La Candelaria y pagó 1.560 millones de bolívares cuando poseía un capital de 15 millones de bolívares.

Campeón mundial

Carlos Eduardo Kauffmann, el empresario venezolano detenido en 2007 en Estados Unidos por estar involucrado en el “escándalo del maletín” de Guido Antonini Wilson, es nueve años después campeón mundial de la serie Ferrari 458 Challenge.

Kauffman es dueño de Industrias Venoco, empresa que adquirió por 30 millones de dólares, salió en libertad a principios de 2009 luego de estar 13 meses detenido en Miami por este escándalo. El caso estalló en 2007 tras la detención del venezolano Antonini Wilson en Argentina con una valija con 800.000 dólares en efectivo que supuestamente iba destinada a financiar a la campaña presidencial de la exmandataria Cristina Fernández.

Este empresario salió en libertad antes de cumplir condena después de haber sido uno de los testigos que más colaboró con la fiscalía estadounidense en el juicio que se siguió a su socio Franklin Durán, detenido en Miami junto a Antonini, acusados de ser agentes encubiertos del gobierno venezolano.

Durante el proceso contra su socio, Kauffmann, se declaró culpable y proporcionó datos sobre negocios millonarios e ilícitos entre él, Durán y gobernadores, militares de la Guardia Nacional, ministros y otros 30 altos funcionarios del gobierno de Hugo Chávez.

Chávez negó entonces que los detenidos fueran agentes de su gobierno y atribuyó el escándalo a una “maniobra” de Washington.

Al cumplir 13 de los 15 meses de condena, Kaufmmann fue puesto en libertad por buena conducta y no volvió a Venezuela.

Kauffmann y Durán, al igual que Moisés Maiónica y Rodolfo Wanseele -otros vinculados al caso- fueron detenidos el 11 de diciembre de 2007 en Miami. Los cuatro fueron acusados de intentar persuadir a Guido Antonini Wilson para que no mencionara detalles sobre la procedencia y el destino de la maleta que le fue incautada en Buenos Aires el 4 de agosto del mismo año.

La oposición venezolana sostuvo en ese entonces que el dinero provenía de fondos públicos manejados por Chávez para financiar a su aliada Cristina Fernández en Argentina.

Carlos Eduardo Kauffmann es nieto del importador de Ferrari para Venezuela desde los años cincuenta hasta los noventa y regresó a las pistas luego de permanecer alejado dos años.

Carlos Kauffmann formó parte del grupo que quiso adquirir, a la familia Passariello, la entidad de ahorro y préstamo Banplus, según informó en su momento el diario El Nacional. Vale destacar que los Passariello huyeron luego a Italia, donde residen en un castillo medieval, por sus presuntas implicaciones con hechos delictivos y por el acoso periodístico, en el que incluso hubo exigencias de dinero para cesarlo, tema que será desarrollado con detalles en una futura entrega especial.

Después de dar una opción de compra para hacer los estudios de factibilidad del negocio, sus asesores se dieron cuenta de que los balances de la compañía demostraban que la institución no estaba en la mejor situación financiera, aseguró una fuente citada por el diario.

Banplus no devolvió el dinero consignado y comenzó un litigio que se resolvió en julio de 2006. Los demandantes solicitaron desde octubre de 2004 que se declarara sin lugar una solicitud de avocamiento contra los dueños del banco: Remo, Rosalía, Carmen, Nilda, Julio César y Remo Alejandro Pasariello Goeldin. Una sentencia de la magistrada Yolanda Jaimes extinguió la causa porque las partes pasaron más de un año sin ejecutar ningún acto.

Hábil con los negocios, Kauffmann también tiene la agilidad de manejar autos de carrera y pilotar aeronaves. Junto a Guido Alejandro Antonini y su socio Franklin Durán Guerrero corrieron en el mes de mayo de 2007 el rally Gumball, celebrado en Rumania.

El piloto de Ferrari limpia su oscuro pasado en internet

Carlos Eduardo Kauffman alcanzó el título de campeón mundial de la serie Ferrari 458 Challenge, al imponerse en la carrera que se desarrolló en el trazado Daytona International Speedway, en los Estados Unidos.

El piloto venezolano triunfó en una prueba que se definió en las últimas dos vueltas, al capitalizar los fallos en los neumáticos del alemán Bjorn Grossmann y el suizo Fabio Leimer, quien fue campeón de GP2 Series en la temporada 2013.

El caraqueño dominó la primera mitad de la distancia prevista sobre 18 vueltas, pero decidió conservar sus cauchos y pasó al tercer lugar, estrategia que le permitió llevarse la victoria frente al canadiense Wei Lu y el italiano Marcello Puglisi; dupla que integró el podio de vencedores a poco más de dos segundos del ganador.

El venezolano se convirtió además en el primer piloto no europeo en consagrarse campeón mundial del Ferrari Challenge en la primera edición de este certamen que se desarrolló fuera del Viejo Continente.

De odontólogo a expoliador de la industria petrolera y agente del régimen chavista

De infiltrado a declararse culpable ante la justicia estadounidense por conspiración. De condenado a piloto de Ferrari. Carlos Eduardo Kauffmann no llega a los 50 años pero sin duda tiene más anécdotas que contarles a sus futuros nietos que el común de los mortales.

Tras las gloriosas notas del Himno Nacional y en medio de exclamaciones de “Viva Venezuela”, el piloto por el equipo Ferrari Ft. Lauderdale recibió el trofeo Pirelli como campeón de la Finale Mondiale y otro más como campeón de Norteamérica en la categoría Ferrari Challenge.

Ferrari Challenge es una exclusiva categoría de la casa del Cavallino Rampante a cargo de la división Corse Clienti (Carreras de clientes). En ella participan los “modestos” dueños de vehículos Ferrari, que no conformes con poseer autos valorados en más de 260 mil dólares, se dedican a correrlos en pistas por todo el mundo en búsqueda del Trofeo Pirelli.

Este particular y nada económico hobbie de Kauffmann -quien reside actualmente en una lujosa zona de Miami- no es nuevo. En 2012 compitió en las prestigiosas 24 Horas de Daytona, luego de ser sentenciado a un año y tres meses de cárcel -salió antes por buena conducta- y cumplir dos años de libertad condicional. En esa ocasión, condujo un Porsche GT3 junto al también venezolano Henrique Cisneros y los ingleses Sean Edwards y Nick Tandy.

Kauffmann fue acusado en 2007 por los delitos de conspirar y actuar como agente del gobierno venezolano en territorio estadounidense. Su misión en el “imperio” era que su para ese entonces socio y amigo Guido Alejandro Antonini Wilson (el gordo del maletín), no revelara el origen y el destino de los US$800.000 que le incautaron a su llegada al Aeropoarque Jorge Newbery de Buenos Aires.

Autoridades de Estados Unidos y testigos establecieron que el dinero estaba destinado a la campaña de la ex presidenta de Argentina, Cristina Fernández y había salido de las arcas de PDVSA.

Googleando a Kauffmann se consiguen biografías en inglés bastante particulares como esta, en donde aparece de manera muy extraña el nombre de un personaje bien conocido por todos los venezolanos: https://carloskauffmanndriveshiswaytosuccess.wordpress.com/

Testigo federal

Kauffman ha tratado de contratar los servicios de connotados periodistas venezolanos para lavar su imagen. En vista a su infructuosa búsqueda ha tenido que acudir a los servicios de empresas y personas especializadas en realizar “limpiezas de imagen” en internet. El acuerdo de Kauffmann como testigo federal protegido en USA incluye seguridad de por vida y el cambio de nombre junto a toda su familia. Durante su pena de presidio contó con los servicios legales del abogado Adolfo Calzadilla, quien en la actualidad atiende solo a Franklin Durán, con quien se asoció en diversas actividades muy lucrativas con el régimen madurista, mientras que VENOCO fue expropiada. @Info_NotiVzla

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